martes, 30 de junio de 2015

COMO DEJAR DE PENSAR EN LO QUE LOS DEMAS PIENSAN DE TI

A todos nos gusta caer bien y ser aceptados por los demás, pero muchos gastan demasiado tiempo y energía intentando gustar a otros.

El desgaste psicológico de estar pensando en agradar a todo el mundo no es sano y produce estrés innecesario. De hecho, es una manera muy frecuente de dejar de vivir el momento presente y no beneficia al bienestar de una persona. Además, no hay nada más seductor que una persona que se muestra totalmente en sintonía consigo misma, y que vive la vida tal y como le gustaría vivirla.

Piensa en ti antes de pensar en lo que los demás piensan de ti

Es inevitable no pensar de vez en cuando en la imagen que mostramos hacia el exterior, ya que somos seres sociales. Aunque no es cuestión de aislarse del mundo y vivir en un pueblo perdido, uno no puede estar las 24 horas del día queriendo ser lo que los demás quieren que sea. La felicidad se consigue conociéndose a uno mismo y luchando por lo que te gusta. Si tú eres de los que pasa mucho tiempo pensando en dar una imagen para ser aceptado por los demás, seguramente te muestres así:

- Dejas de ser tú mismo y eres lo que los demás quieren que seas.
- Te alejas de los demás para que no te juzguen
- Vives constantemente pendiente de si tus acciones serán aceptadas o no, y mantienes un estado constante de alerta que es agotador.
- Si algo no sale como habías planeado, te sientes muy mal.
- Te olvidas de ti para pensar en los demás.
- Te guardas tus emociones por estar pensando en si serán aceptadas o no por los demás.
- No te muestras como eres, sino como quieren que seas
- Tienes un caparazón puesto que evita que tus relaciones sean auténticas y eso te desgasta

Consejos para dejar de pensar en lo que los demás piensan de ti

Como hemos comentado, intentar gustar a todo el mundo todo el tiempo agota. Si pasas mucho tiempo temiendo la opinión de los demás hasta el punto de que te quedas sin tiempo para ti, sigue los consejos que te mostramos a continuación:

Entiende los motivos de tu preocupación

Entender que la cultura y la socialización son importantes para nuestra pertenencia social es el primer paso para dejar de pensar de esta manera. Desde pequeños nos enseñan a actuar de una manera determinada, a vestirnos de una manera concreta, a aceptar ciertas ideologías, a comprar los productos de moda, etcétera. Además, el surgimiento de las redes sociales favorece que estemos constantemente expuestos a un escaparate de comparación social.

Reflexionar sobre lo que está ocurriendo a nuestro alrededor es importante para poder recuperar nuestra identidad de sujetos y no de objetos. Es agotador estar siempre pendiente de controlar esa imagen que damos hacia el exterior, y más cuando tenemos que estar pendientes de lo que publicamos en nuestros perfiles de Facebook, Instagram, etc.

Salirse lo antes posible de este círculo vicioso e invertir el tiempo en querernos a nosotros mismos, es dar un paso hacia adelante y recuperar nuestro “yo” auténtico.

No puedes controlar lo que los demás piensan de ti

Cada persona es un mundo, con sus experiencias, sus pensamientos, sus gustos, etcétera. Es imposible agradar a todo el mundo porque no puedes encajar dentro de los parámetros de todas las personas. Centrarte en los demás en vez de en ti mismo es un error, ya que no tienes control sobre lo que piensan o dicen de ti. Lo que sí que puedes controlar es el camino que tú quieres seguir y lo que te vas a llevar contigo.

No malgastes tu energía en lo que piensen de ti

Como hemos dicho ya, pensar en lo que los demás piensan de ti es agotador. Es agotador porque malgastas tu energía en algo que no controlas. Invierte ese tiempo en pensar en ti y seguro que conseguirás mejores resultados. Conócete a ti mismo, lucha por lo que quieres en la vida y crece como persona. Cuando entras en sintonía contigo mismo, entras en un estado de “flow” y todo cuesta menos.

Practica Meditación

La Meditación hace referencia a vivir el presente en toda su totalidad, y propone que en este camino seamos capaces, progresivamente, de encontrar la esencia de lo que somos. Con la Meditación nos hacemos conscientes de la realidad que nos rodea y podemos vivir desde la libertad, el conocimiento en uno mismo y la aceptación. El trato hacia uno mismo se basa en la compasión y el “no juzgarnos”. Por tanto, desde la Meditación, no tiene mucho sentido lo que piensen los demás de nosotros mismos, porque nos respetamos tal y como somos.

Por: Jonathan García-Allen

lunes, 29 de junio de 2015

¿QUIENES SON LOS SANTOS?

¿Quiénes son los Santos?, ¿personas que nunca han cometido errores? ¡No!
Son los héroes de cada día. Héroes de la Fe y del Amor. La santidad cristiana no es una perfección levantada sobre virtudes abstractas

Con esa multitud innumerable de hombres y mujeres, de toda raza, edad y condición, que se desvivieron por los demás, que vencieron el egoísmo, que perdonaron siempre. Santos son los que han hecho de su vida un reflejo de los valores trascendentes; para quienes buscan a Dios lo encuentren con facilidad humanizado en los santos.

Los Santos son los héroes de cada día. Héroes de la Fe y del Amor. La santidad cristiana no es una perfección levantada sobre virtudes abstractas. Entre el filósofo cristiano, que ordena su vida según una ética rigurosa, y el santo, hay una diferencia sustancial. El primero sirve a una idea, el segundo imita a una persona. El santo busca reproducir en su vida la de Cristo.

¿Qué es, pues, la santidad?

La santidad es la totalidad del espíritu de las Bienaventuranzas, que se leen en el evangelio de la Misa. La totalidad es pobreza, mansedumbre, justicia, pureza, paz, misericordia. Es apertura y donación que tienen como símbolo la confianza de un niño.

Santidad es tener conciencia efectiva de ser hijo de Dios. Este sentido de filiación debe ser acrecentado a través de la purificación interior y así alcanzar la meta plena de nuestra conformación con Dios. Santidad es pluralidad. Cada uno debe seguir a Cristo desde su propia circunstancia y talante; desde su nación, raza y lengua, en los días felices y cuando la tribulación arranca lágrimas del corazón; en la soledad del claustro o en el vértigo de la ciudad; en la buena y en la mala salud.

No hay dos santos iguales como no hay dos hombres iguales. Lo que se hereda con la sangre y se adquiere con la educación no es lo mismo en cada hombre y en cada mujer. Sobre esta materia humana trabaja el Espíritu de Jesús, para que la fisonomía de cada santo y de cada santa conserve sus trazos característicos e inconfundibles, sin que resulte una reproducción en serie. Los santos difieren sorprendentemente unos de otros, aunque todos conserven un aire de familia, que les viene de su parecido común con Jesús.

«A veces se piensa que la santidad es un privilegio reservado a unos pocos elegidos. En realidad, ¡llegar a ser santo es la tarea de cada cristiano, es más, podríamos decir, de cada hombre!». «Todos los seres humanos están llamados a la santidad que, en última instancia, consiste en vivir como hijos de Dios, en esa “semejanza” a Él, según la cual, han sido creados». Alcanzar la santidad es descubrir el espíritu de alabanza y paz que debe animar toda la existencia. Buscar lo bueno siempre. Defender la teología de la bendición en medio de tantas maldiciones.

"Los santos no son personas que nunca han cometido errores o pecados, sino quienes se arrepienten y se reconcilian" (Benedicto XVI). Los santos no fueron estatuas. Vivieron, se movieron, conversaron y también, a veces, pecaron. Ante sus contemporáneos no siempre tuvieron aquella aureola que se les colocó el día de su canonización. Sus vidas pueden ejercer una saludable influencia sobre nosotros, estimulándonos a la santidad precisamente por el sistema pedagógico más eficaz: el ejemplo. Debemos conocerlos y amarlos para que nos enseñen y ayuden en el camino del seguimiento cristiano.

La santidad es una aventura, un riesgo que vale la pena correr. La transformación del mundo la han hecho fundamentalmente los santos con su testimonio de vida coherente que desbarata las rivalidades y crea la nueva fraternidad. "En el camino hacia Cristo todos somos condiscípulos, compañeros del viaje a la santidad"

Fuente: http://www.pildorasdefe.net/post/conocetufe/IHS.php?id2=Quienes-son-los-Santos

8 REGLAS PARA UNA VIDA SALUDABLE

¡MENOS ES MÁS!

domingo, 28 de junio de 2015

COMO FOMENTAR RESPONSABILIDAD EN LOS HIJOS

Fomentemos la responsabilidad en nuestros niños,
dejándoles tareas de acuerdo a su edad.
Si eres un padre/madre responsable y sabes qué es lo mejor para tu hijo, 
no solamente hoy sino en un futuro, entenderás que 
estas tareas o quehaceres forjaran responsabilidad, valores y carácter.
Demuestren que en verdad quieren a sus hijos, 
y no que solo los consienten y subestiman.
Siempre y cuando sea bajo la supervisión de un adulto, 
y que al adulto no le dé flojera supervisar.
No quiere decir que lo tienen que hacer todos los días y en ese orden.
No quiere decir que los hijos van a hacer todo eso como esclavos; 
es para el bien de ellos mismos.
Quiere decir que son cosas con las que pueden colaborar.
NUNCA subestimen cuánto y qué cosas puede aprender un niño. 
Un niño es capaz de aprender desde tocar piano a los 5-6 años hasta 
¡matar con una pistola!
Por favor, no los subestimen y una aclaración 
que tal vez a muchos no les quede claro:
todas estas actividades se hacen bajo la supervisión de un adulto.
Si les enseñamos desde pequeños, lo van a ver como algo cotidiano, 
como lavarse los dientes y asearse. 
No nada más sirve para estar limpio, el darle tareas a un hijo 
lo hace disciplinado y responsable en otros aspectos de su vida. 
Enseñarles cómo hacerlo, primero, y con paciencia, ellos lo harán gustosos
si les inculcas desde niños una labor y se acostumbrarán como algo cotidiano.
Formar hábitos saludables.
Para tener unos hijos responsables en el futuro, y no unos inútiles, 
asignarles una actividad en casa, y que ayuden a la madre o al padre, 
y si lo hacen en equipo, ¡será divertido y así convivirán mejor entre sí!
La clave es generar AUTONOMÍA, lo cual significa que toda persona 
pueda hacer las cosas por sí mismo, de acuerdo con su edad, 
y que sea capaz de poder prevenir, sobrevivir y salir adelante 
en cualquier situación o circunstancia inesperada de la vida.

sábado, 27 de junio de 2015

QUERIDO YO A LOS 18 AÑOS: ...

Un hipotético mensaje dirigido a uno mismo en el pasado (cuando teníamos 18 años) desde el presente, con la experiencia que hemos adquirido de la Vida:
No tengas miedo

Serás muy feliz

Continúa así; no dejes de escuchar a tu corazón

Algún día tu familia estará muy orgullosa de ti

Tendrás que estudiar y seguramente te va a costar mucho esfuerzo, pero al final habrá valido la pena

Te acogerán y en esta familia te pedirán que ayudes

Me encontré y no me he perdido

Vendrán momentos difíciles pero tendrás la fuerza que necesitas

Cuida tu alimentación

Eres joven, y si no pierdes la fe, lo continuarás siendo

Gracias a ti muchos podrán descubrir el gozo y el sentido de la vida

No te olvides nunca de los más pobres

Aunque no lo vas a creer, cambiarás el mundo

No te preocupes que todo va a estar bien al final

Habrá momentos de oscuridad pero saldrás adelante

Perdonarás

Aunque tu también tendrás que pedir perdón

No te olvides de tu familia: te necesitarán y los vas a necesitar

Acompañarás a muchas personas en los momentos más importantes de sus vidas

Si tú no respondes, nadie lo hará por ti

Tranquilo, es normal que tengas dudas, siempre te queda confiar

No te preocupes si todavía no estás seguro, lo estarás

No creas que perderás tu libertad sino que será el principio de una elección libre

Conocerás a personas muy valiosas


Lograrás muchas de las cosas que te propusiste

Alégrate

Si pudieras verte en unos años más, una vez que la vida y sus vicisitudes te habrán forjado, como se forja el oro en el fuego del crisol, verías cuan feliz y realizado llegarás a ser, y entonces no desistirías ante los temores y las incertidumbres que ahora te acongojan ante una empresa tan grande y maravillosa como esta. Pues por más grandes que sean los riesgos y las dificultades, o por más embravecidas que se pongan las olas de tu vida, podrás experimentar y ver en esa mirada futura, que existe un amor más grande que el universo entero.


viernes, 26 de junio de 2015

10 MITOS SOBRE LA TERAPIA PSICOLOGICA

Tomar la decisión de ir a terapia psicológica es importante, no sólo por los gastos y el tiempo que implica, sino por los beneficios que puede traer a tu vida. Sin embargo, mucha gente evita hacerlo por creencias erróneas basadas en todo, menos en lo que realmente es.

Es por esto que Danielle Adinolfi, psicóloga que tiene una maestría en Terapia Familiar y de Pareja, escribió para el Huffington Post cuáles son los diez mitos principales sobre la terapia. Aquí te decimos cuáles son:

1. SÓLO LOS QUE ESTÁN LOCOS VAN A TERAPIA
La mayoría es gente regular, con problemas de la vida cotidiana (como rupturas y muertes de seres queridos).

2. SÓLO LAS PAREJAS QUE ESTÁN A PUNTO DE LA RUPTURA VAN A TERAPIA
Algunas parejas consideran que está bien hacer chequeos regulares para corroborar que todo vaya bien y prevenir situaciones futuras.

3. UNA VEZ QUE EMPIEZAS A IR A TERAPIA, LO HARÁS PARA TODA LA VIDA
El paciente determina cuánto tiempo va a terapia, no el terapeuta. Algunos se quedan por años debido a los beneficios que trae a su vida.

4. LA TERAPIA DE PAREJA SÓLO EMPEORARÁ LA RELACIÓN
La relación ya está como está, pero ir a terapia saca a flote algunas cosas. Siempre será decisión de la pareja mantenerse unida o separarse.

5. EN TERAPIA DE PAREJA, LOS TERAPEUTAS SE PONEN DEL LADO DEL QUE ACTÚA COMO LA VÍCTIMA
No. Los terapeutas ven las dos caras de la moneda.

6. "YO DEBERÍA MANEJAR MIS PROPIOS PROBLEMAS"
Cuando te sientes mal físicamente, ¿esperas a que tu enfermedad se vaya por sí sola?. Lo mismo pasa con la salud mental, también hay que atenderla antes de que sea demasiado tarde.

7. "¿PARA QUÉ IR A TERAPIA SI PUEDO TOMAR MEDICAMENTOS?"
Aunque hay situaciones en las que lo mejor hay que combinar los tratamientos, ¿en verdad quieres depender de sustancias para sentirte bien?

8. LA TERAPIA TE HARÁ SENTIR CULPA Y VERGÜENZA
Los terapeutas no son intensos y controladores como los pintan los medios, te ayudarán a empoderarte para tomar tus decisiones.

9. LA TERAPIA ES COMO TENER A UN MEJOR AMIGO RENTADO, ¿POR QUÉ PAGAR?
Los amigos están muy cerca de la situación, lo que puede bloquear su juicio. Aparte, es más fácil decirle a alguien tus más profundas emociones cuando hay un contrato de confidencialidad de por medio. Aparte la psicología es una profesión, no una relación.

10. ESCARBAR EN EL PASADO NO ME AYUDARÁ
Puede ser difícil recordar algunas cosas, pero tendrás mejor entendimiento de éstas y las verás desde otra perspectiva.

Fuente: http://www.huffingtonpost.com/yourtango/therapy-myths_b_7637096.html

martes, 23 de junio de 2015

8 COSAS QUE NO DEBES HACER CUANDO ALGUIEN ESTA DEPRIMIDO

1. Trivializar la situación, cuando es un problema y se necesita ayuda

Tendemos a pensar que cuando una persona es negativa o se siente triste, cambiar ese estado de ánimo es una cuestión de actitud, pero a veces no es tan fácil como eso. “Es importante que se asuma la dificultad que supone superar una depresión y que ello no es debido a la falta de voluntad del deprimido, sino a la propia depresión que, entre otras cosas, anula la voluntad de la persona” comenta el psicólogo clínico Miguel A. Rizaldos, insistiendo en que trivializar el problema no ayudará a afrontarlo. Hay que ayudar a la persona a darse cuenta, de que igual que existen problemas físicos, que necesitan de tratamiento, ocurre igual con lo psicológico, aunque en este caso la solución no sea sólo la farmacológica.

2. Ver el problema desde nuestra perspectiva en vez de empatizar

“Introducir los pies en sus zapatos y caminar con ellos, siendo así conscientes de cuáles son sus circunstancias, puede orientarnos respecto a qué necesita”, ese es el primer cambio en la perspectiva que pone sobre la mesa Raquel García Romeral, psicóloga en Gabinete RgR. Cuando damos consejos, tendemos a ver las situaciones desde nuestra propia perspectiva, pero si queremos realmente ayudar, lo ideal es optar por la empatía, para tener más pistas sobre si esa persona necesita un hombro en el que llorar, distraerse, o solo que la escuchen en silencio. Ante la duda, siempre se lo podemos preguntar, en vez de dar las cosas por hecho.

3. Caer en los “anímate”

Caemos en esa frase casi por defecto, como si un “anímate” pudiera arreglarlo todo, o como si esa persona no se hubiera dado cuenta de que su problema podría arreglarse de forma tan simple. La intención, claro, es buena, pero el efecto ya no tanto. “Para alguien que se encuentra encerrado en esa oscuridad interior, probablemente no sea de utilidad escuchar ese ¡anímate! o que le insinúen que está donde no debe”, insiste Raquel García Romeral. De hecho, según la experta “puede que entonces se sienta poco respetado en relación a lo que está vivenciando e incluso culpable por haberse metido allí y no poder o querer salir”. Con esta misma idea, Miguel Rizaldos apunta a que frases del estilo “sé positivo”, “vamos, alégrate”, o “sé cómo te sientes”, pueden provocar lo que no queremos: más culpa y tristeza.

4. Imponer en vez de sugerir o proponer

Puede que en ocasiones salir de la rutina ayude a cambiar las perspectivas, la cuestión es cómo debemos sacar a esa persona de casa, si bajo un ordeno y mando, dada su poca voluntad a hacer cosas, o si quizás deberíamos cambiar de estrategia. “Se ha demostrado que cuantas más actividades agradables se realice, mejor será su estado de ánimo, pero teniendo en cuenta que la persona deprimida no está en buena disposición para llevar a cabo las mismas, conviene que nuestras peticiones o sugerencias no suenen a imposición”, aclara Rizaldos.

5. Asumir sus decisiones y responsabilidades

Cuando alguien querido nos preocupa y nos ponemos en modo “cuidador”, a veces acabamos por anular la poca voluntad que le queda, aún sin mala intención. Lo matiza un poco mejor la psicóloga del Gabinete RgR: “Como familiar o pareja, asumimos como propias las decisiones, tareas y responsabilidades que le competen a la persona que se advierte triste, y de esa manera, sin darnos cuenta, podemos ser cómplices de construir dinámicas que mantengan la situación de depresión más tiempo del necesario”. Al final, todo es cuestión de buscar equilibrios.

6. Alimentar el discurso negativo

Precisamente, en eso de buscar los equilibrios está la clave. No podemos decirle a esa persona que lo que le pasa es sólo una racha o algo trivial, pero tampoco podemos pasarnos al otro extremo, y acabar dándole más argumentos para verlo todo negro. “No es bueno alimentar sus quejas o fomentar discursos negativos”, afirma Miguel Rizaldos, que a cambio propone intentar desviar la conversación hacia otros temas, pero de forma sutil, con frases del estilo “creo que no es bueno para ti hablar de cosas que te hacen sentir mal”, o “entiendo que tal y como estás veas todo tan negativo, pero creo que no es bueno que yo lo fomente, así que si te parece podemos hablar de otros cosas, por ejemplo…”.

7. Hacer reproches en vez de valorarle

La persona que está deprimida lo pasa muy mal, pero quien la acompaña no vive un camino de rosas, ni mucho menos. Es fácil caer en el reproche, pero antes de eso, respiremos, y pensemos que si de verdad queremos ayudar a esa persona a salir de esa situación, lo que necesita es sentirse valorado, no aún peor consigo mismo de lo que ya se siente. En este caso, la frase que perfila Rizaldos es bien sencilla: “Aunque no te sientas bien, creo en ti y eres genial”. Y es que, tal y como opina el experto “por mucho que pueda parecer una afirmación forzada, es fundamental trasladarle que le valoras y es una persona importante para ti, no hay que olvidar que lo normal es que haya perdido la esperanza y confianza en sí mismo”.

8. Intentar reemplazar al profesional

Puedes ser amigo, puedes ser madre, puedes ser pareja, pero asúmelo, no eres un psicólogo, y no deberías intentar serlo. “Si las soluciones que la persona y el entorno estén aplicando no estén resultando eficaces, en ese caso, habrá que cambiar de estrategia y para ello se puede consultar con un psicólogo especializado”, recuerda García Romeral. No hay que olvidar, que todos tenemos nuestros límites, y que si está bien ayudar, ciertos problemas hay que ponerlos en manos de un verdadero profesional.

Por: Miguel A. Rizaldos Lamoca

domingo, 21 de junio de 2015

¡FELIZ DIA DEL PADRE!: 10 MENSAJES

SALUDAMOS A LOS QUE CUMPLEN EL PAPEL DE SER PAPÁ:
Papá abuelo,
Papá mamá,
Papá tío,
Papá hermano,
Papá padrino,
Papá padrastro,
Papá suegro,
Papá sustituto,
Papá espiritual,
Papá en el cielo.
A TODOS GRACIAS.
#GRACIASPAPA