lunes, 28 de febrero de 2011

COMO SALIR DEL CLOSET

Cuando el hijo gay sale del clóset

La primera dificultad es que se rompen las expectativas con relación al proyecto de vida que habían construido para ese hijo o hija. El otro paso es superar la visión patológica de la homosexualidad.

Así relata Edwin el drama que vivió cuando sus padres se enteraron de que tenía una preferencia sexual diferente a la de la mayoría:

“Cuando le revelé mi homosexualidad, mi papá se llenó de odio, al punto que terminó echándome de la casa. Diez años después, cuando murió mi hermano heterosexual, pude volver a casa. Mi padre me aceptó como soy y hasta me pidió perdón. Y me pasó lo que le sucede a la mayoría de los gay, que pasamos de ser ‘la loca’ y la vergüenza de la familia, a convertirnos en los superhijos que cuidamos de los padres y de la familia como no lo hacen muchos hijos heterosexuales”.

Situación muy común en estos casos debido a que, según la médica familiar y sexóloga Liliana Arias Castillo, "cuando un hijo o una hija decide salir del clóset, los padres generalmente ingresan al clóset por el temor al manejo de la situación".

Los especialistas explican que esto ocurre debido a que la homosexualidad no figura entre las expectativas que los padres y las madres se han hecho para un hijo o hija. Por eso, “cuando una persona no sigue los patrones que la sociedad espera o no coincide con sus expectativas, los progenitores reaccionan presionando, alejando, evadiendo, rechazando, reprimiéndose o culpándose”, dice la psicóloga clínica y sexóloga Nelssy Bonilla.

“Otros caen en la negación. ‘Eso no me está pasando a mí’, ‘Será que está equivocado (a)’, ‘A lo mejor necesitas ayuda’, o en las culpas como ‘En qué fallamos’, ‘Qué fue lo que hice’, lo cual genera mucha angustia y llegan hasta a la agresión. No faltan los que dicen ‘Prefiero verlo muerto que viviendo con otro hombre’ y no vuelven a tratarlos en años, salvo cuando hay una situación dolorosa como un duelo familiar.

O quienes deciden dominarlos, controlarlos o castigarlos, creyendo que así van a cambiar su preferencia sexual. “La familia vive un proceso de duelo por la pérdida de ese ideal o proyecto de vida que tenían para ese hijo o hija, que incluye ‘Quiero que sea un hombre -o mujer- de bien, que sea un profesional y forme un hogar’, señala Liliana Arias. “Para muchos padres, un hijo es como la extensión de sí mismos. A través suyo buscan proyectarse o alcanzar lo que no pudieron lograr”, dice el psicólogo clínico y terapeuta sexual Virgilio Chiachella.

El especialista destaca que descubrir la homosexualidad de un hijo constituye “un golpe, porque se sale de lo considerado como ideal y natural. Y peor aún si le agregamos elementos religiosos que estigmatizan la condición homosexual como sodomía -por Sodoma y Gomorra- como el paradigma de lo degenerado y lo desviado”.

Golpe que tiene origen en que la gente desconoce que “es una condición humana ser plurales en sentir, pensar y actuar, y aunque existan mayorías, siempre habrá personas diferentes. Así como no hay una sola religión ni un solo color de piel, tampoco hay una sola orientación sexual ni capacidad de amar y ese comportamiento es parte de esa diversidad”, afirma Nelssy Bonilla.

Otra expectativa muy grande que se derrumba es la de los nietos, más cuando se trata de un hijo único, o el varón de la familia, que enfrenta a los padres al interrogante de quién va a prolongar su apellido o a asumir los negocios o las herencias.

Esa angustia llevó a los padres de Marino*, un ejecutivo de 36 años, hijo único, a presionarlo armándole matrimonios, pero cuando ‘le montan’ la fiesta de compromiso, él sufre unos episodios de gastritis con sangrado y termina hospitalizado y se desbarata la boda. La escena se ha repetido tres veces.

“La mamá lo sabe, pero dice que al papá le daría un infarto si lo supiera porque es muy machista. El papá lo presiente, pero no lo quiere saber y el hijo se deja manipular por ambos, pero les sigue haciendo el juego por temor a que el papá se enferme y provoque una ruptura”, dice la sexóloga Liliana Arias.

Con ese concepto falso de que “el fin de la vida sexual era la procreación, se reprimió el homosexualismo. La sexualidad es para disfrutarla, es el placer más grande del ser humano si la disfruta con responsabilidad”, dice el sexólogo Luis Fernando Hoyos.

Liliana Arias asegura que ser gay no implica no tener descendencia. “Hay lesbianas que recurren a la inseminación artificial, y gays que adoptan hijos o que los tienen inseminando en útero prestado o con personas del sexo opuesto que aceptan sin ningún vínculo de pareja”.

El destape

Tanto el hijo como los padres deben escoger muy bien en qué momento y cómo salir del armario. La mayoría de los papás intuye la situación, pero no se atreve a abordar el tema ni los hijos son capaces de planteárselo porque conocen los prejuicios de sus mayores frente a la homosexualidad.

No se debe recurrir a expresiones como ‘Usted por qué no tiene novia’, ‘Baile con sutanita’, o ‘Es que a esta niña no se le conoce novio’, ‘Aquí le traigo a fulanito’, algo que sucede siempre en las fiestas de Navidad o fechas especiales. Es cuando muchos padres y madres han quedado estupefactos, al oir a su hijo o hija gritar con desespero y delante de los invitados: ‘No me molesten más que soy gay’ (o lesbiana).

Por ello, el primer paso es socializar el tema a través del diálogo. Es importante escuchar -el silencio conlleva más sufrimiento- y mirar las oportunidades para que el núcleo familiar salga fortalecido y evitar que se desintegre echándose las culpas.

Por esa necesidad de buscar un responsable, los padres culpan a las madres con reproches como ‘Es que lo consintió mucho’, ‘Lo trató como a una niña’. Pero ellas también los recriminan: ‘Es que tú tenías otra’, ‘Como me abandonaste o -te divorciaste- y no venías a verlo’.

Si la pareja no tiene una buena relación, puede pasar a formar parte de ese 29% que se separa cuando sabe que su hijo es gay.

El siguiente paso para superar el ‘shock’ es reconocer: ‘Bueno, es gay, pero es mi hijo’. Esa actitud conlleva la aceptación de que ese hijo pueda elegir pareja e integrarla al núcleo familiar. “Es cuando los padres entienden que el hijo no les va a traer una nuera sino un yerno o que la hija no les va a traer un yerno sino una nuera”, dice Liliana Arias.

Ramiro*, un profesional mayor de 30 años, buscó ayuda profesional porque no resistía ya la presión social. En terapia él reconoció su identidad sexual y decidió que la terapeuta le comunicara a sus padres la verdad.

“Citamos a la familia, pero sólo acudieron la mamá y los hermanos. Ella dijo que lo sabía y que le encantaba que por fin él lo hubiera podido expresar. Y optaron por pedirle al papá que no lo molestara más, que él iba a hacer su vida y se independizaba, sin decirle que era gay.

Luego, Ramiro invitó a la familia a su nuevo apartamento y ahí le presentó su novio a su papá. El padre toleró muy bien la situación y hoy es superamigo de su hijo y de su yerno, quien ya está incorporado en el círculo familiar”, relata la doctora Arias.

“Es absurdo que un padre decida botar al tarro de la basura una relación tan preciada como la que se tiene con un hijo o una hija porque lo considera enfermo o un ser contranatura”, afirma Virgilio Chiachella.

“Sobre todo si -analiza el experto- muchos heterosexuales no manejan su capacidad reproductiva con responsabilidad ni con sabiduría y su heterosexualidad no sirve de nada pues carece de principios. La esencia del ser humano no está en su preferencia sexual”.

Eso fue lo que le pasó a Román*, una persona de principios, emprendedora y con mucho talento en su arte. Maneja valores de familia, es un excelente hijo con su señora madre, muy preocupado por darle buena calidad de vida, lo cual no siempre se ve entre los heterosexuales.

Sin embargo, fue rechazado en forma radical por el padre, quien es muy agresivo. Hay una ruptura muy fuerte que lo ha llevado a varios estados depresivos porque no había podido procesar ese antagonismo con su papá.

“Ante algo que ya es un hecho cumplido y sabiendo que es un individuo valioso, este señor se ha complicado la vida al renunciar a la felicidad del intercambio afectivo con su hijo -es un hombre amargado-, y de paso, le ha negado la oportunidad de tener el afecto de su padre”, dice el doctor Chiachella.

Lo cultural

Los padres también sienten mucha confusión en la que se mezclan vergüenza, dudas y temores al pensar en con quién pueden compartir esa situación.

“Se preguntan qué van a pensar de ellos: que fracasaron como padres, que no supieron ponerle correctivo a tiempo a los hijos o criarlos como personas normales. O si se van a enfrentar a las burlas o a la compasión malintencionada y al rechazo de la sociedad”, dice Arias.

Aceptar un hijo homosexual implica despojarse de creencias equivocadas que obedecen a esa visión patológica sobre la homosexualidad, afirma Nelssy Bonilla, tales como relacionarlo con una conducta desorganizada, con el deseo de cambiar de sexo, con abuso de menores, incluso con promiscuidad.

Por ello, Liliana Arias sugiere cambiar arquetipos que califican a los homosexuales de sádicos, incompetentes, sin iguales capacidades u opciones que un heterosexual. Y entender que “no es una depravación ni aberración, simplemente una preferencia de género que se da igual que la heterosexualidad y no le quita su condición como persona”.

“Y que no es una enfermedad o una degeneración ni sinónimo de prostitución ni nada vergonzante que implique la marginalidad”, sostiene Hoyos.

En ese proceso de aceptación, ayuda ver al homosexual como “una persona cuyos principios y concepción de la vida le permiten aportar a la sociedad, independiente de su orientación sexual, la esencia como individuo va más allá de nuestras inclinaciones”, aconseja Chiachella.

Nelssy Bonilla propone un contexto más amplio para no caer en esos extremos. “Si reconocemos que el principio de la vida es la diversidad, entenderemos que la capacidad de amar también es diversa y que amar a un igual o a un diferente o a ambos es parte de esa pluralidad”.

Como dice Rinna Riesenseld en su libro ‘Papá, mamá, soy gay’, que el diálogo fluya, como el de aquel muchacho que le confesó a su madre: ‘Mamá, a mí me gustan los hombres’ y ella le respondió: ‘A mí también’.

Otra gente cree que la orientación sexual es una decisión intencional que se toma para hacer algo ‘en contra de’. “No, eso es parte del desarrollo, de la naturaleza y de cómo la persona está descubriendo su forma de ser, incluida su sexualidad. Si comprendiéramos eso, nuestra actitud sería de respeto ante una realidad imposible de cambiar”.

*Los nombres son ficticios para proteger la identidad de las fuentes.

CONSEJOS

- Aceptar que la homosexualidad es una preferencia más dentro de las diferentes orientaciones sexuales. No es que el hijo sea malo ni que hayan fallado en la crianza.

- Cada padre o madre debe renunciar al ideal de proyecto de vida que creó para su hijo o hija.

- Las familias que se comunican y se cooperan con una postura de sinceramiento y de apertura, evitan la separación de los padres y manejan mejor esta eventualidad.

- No se trata de salir a decirle a todo el mundo ‘Tengo un hijo homosexual’ pero sí de saber enfrentar la situación y no encerrarse en el armario.

- Liberarse de prejuicios y paradigmas permite manejar una buena o aceptable relación con el hijo o hija homosexual.

- Se requiere una transformación de ideas y de apertura mental. No hay que aferrarse a conceptos consagrados por el tiempo pero que no necesariamente son los más correctos.

- Aceptar al hijo como es, darle apoyo, acogerlo y ayudarle a organizar su vida sexual y afectiva con mucha altura, así como a seguir su desarrollo de vida en los términos normales como persona.

- No caer en sobreprotecciones como tener al hijo escondido ni tratarlo como a un minusválido.

- Brindarle amor, comprensión y ser consciente que no es nada para avergonzarse. Grandes hombres fueron homosexuales: Platón, Aristóteles.

- Buscar la asesoría terapéutica profesional para superar temores y culpas, aclarar ideas y aprender a respetar la vida de la persona.

- Si han existido antecedentes de violencia sexual, hay que aclarar si esa preferencia homosexual está bien definida.


Fuente: Anodis, la Agencia de Noticias sobre Diversidad Sexual es un sistema de información que transmite noticias, opiniones y análisis a través de piezas periodísticas sobre la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Travesti, Transgénero y Transexual (LGBT) en México mediante el uso de Internet y con el apoyo de una red de reporteros, corresponsales, y colaboradores.


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domingo, 27 de febrero de 2011

EVITAR TENER MAL GENIO Y NO GRITAR A LOS NIÑOS

Me imagino que estás muy a menudo de mal humor con tus hijos y les gritas a la mínima. Pero no sé cuál es tu realidad para poder contextualizar las posibles causas de ese explotar con tus hijos: ¿Trabajas y te queda poco tiempo para ellos?¿ No trabajas y estás renunciado a cosas que te empiezan a pesar? ¿Eres madre/padre soltera/o y tienes muchas responsabilidades que te ahogan? ¿Tus hijos son muy pequeños y de edades seguidas, con lo que el trabajo es realmente agotador?

De todas formas, y de forma general, gritar, el mal humor, la ira están expresando algo que estás reteniendo. Algo guardado que te está haciendo daño a ti sobre todo, y también a tus hijos pues ellos pagan las consecuencias. Si tú estás bien, contenta/o, en paz contigo misma/o, con días buenos y días menos buenos pero con una constante de bienestar, entonces también estás bien con tus hijos y tu entorno se beneficia de ello.

Perder los nervios, gritar, enfadarse es inevitable en determinados momentos y ocasiones. Somos humanos y criar es sacrificado, no da tregua, es estar siempre en la entrega a pesar de cómo nos sintamos nosotros. Da igual estemos cansados, o enfermos, o con muchísimo sueño, hemos de estar ahí para ellos. Da igual que tengamos ganas de hacer cosas que nuestros pequeños nos impiden, sin apenas momentos para nosotros, para la pareja, para la vida social, hemos de estar ahí para ellos. Y es cansado, a veces hasta pesado y odiado.

Retener estos sentimientos, no aceptarlos es dañino y se volverá en contra nuestro en cualquier momento. Hay que buscar maneras de abrir la válvula y darle escape: gritar al aire, al espejo, compartirlo honestamente con alguien, patalear, etc. Así nos ocupamos de nuestros temas, de nuestra carga y no hacemos pagar a nadie por ella.

Por otro lado, también es importante saber que tus hijos necesitan de tu presencia y tiempo. Por lo que cuando estés con ellos después de su larga jornada escolar (y posiblemente la tuya laboral), no te líes a hacer mil cosas de la casa.

Baja las expectativas, las obligaciones, la exigencia de tengo que comprar, organizar, los baños, las cenas, etc., pues eso aún te alterará más. Siéntate con ellos, juega un ratito. Si son mayorcitos pide colaboración para hacer la cena, o para guardar la compra. Que el baño no sea un ritual sin disfrute, sino otra ocasión para estar juntos. Ellos te necesitan pero tú también los necesitas para que te abran el corazón, para nutrirte del verdadero valor de las cosas.

Cuando estamos criando no podemos atenderlo todo ni llevar la misma vida sin hijos que con hijos. Hemos de poner el acento, la mirada principal en ellos. Lo demás seguro es secundario y prescindible.

Por: Cristina García

Para educar a un niño en el camino que debe ir, debes seguir tú también ese camino.

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sábado, 26 de febrero de 2011

LA HUMILDAD

LA CARRETA VACIA

Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: “Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?”.

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: “Estoy escuchando el ruido de una carreta”.

“Eso es” -dijo mi padre- “es una carreta vacía”.

Pregunté a mi padre: “¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la vemos?”.

Entonces mi padre respondió: “Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando noto a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: “Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.

Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está más vacío que aquel que está lleno de egoísmo de un supuesto Mi Mismo.

"ENVEJECER ES OBLIGATORIO, MADURAR ES OPCIONAL”


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viernes, 25 de febrero de 2011

EL TAMAÑO DE LAS PERSONAS

Los tamaños varían conforme el grado de compromiso:

Una persona es enorme para uno, cuando habla de lo que leyó y vivió, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente.

Es pequeña cuando solo piensa en si misma, cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando fracasa justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que hay de más importante entre dos personas: la amistad, el cariño, el respeto, el celo y asimismo el amor.

Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo.

Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra, no de acuerdo con lo que esperan de ella, sino de acuerdo con lo que espera de sí misma.

Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés.

Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede crecer o disminuir en un espacio de pocas semanas.

Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande.

Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.

Es difícil convivir con esta elasticidad: las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos.

Nuestro juzgamiento es hecho, no a través de centímetros y metros, sino de acciones y reacciones, de expectativas y frustraciones.

Una persona es única al extender la mano, y al recogerla inesperadamente, se torna otra.

El egoísmo unifica a los insignificantes.

No es la altura, ni el peso, ni los músculos que tornan a una persona grande; es su sensibilidad, sin tamaño.

Por: William Shakespeare

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jueves, 24 de febrero de 2011

LA ENFERMEDAD COMO OPORTUNIDAD

DR JORGE CARVAJAL - MEDICO DE ALMAS

Cirujano de almas, sanador espiritual, médico auténtico que escucha a sus pacientes con el corazón y que cura no sólo al cuerpo, sino también al ser. Jorge Carvajal lleva 20 años de investigación médica, que complementa con su profunda filosofía de la vida, para ayudarnos a reencontrar nuestra verdadera identidad y recuperar nuestra salud, que es la salud de la humanidad.

La enfermedad como oportunidad y otra visión de la salud

¿Qué es la enfermedad?

Es un maestro, una oportunidad para organizar una armonía superior en nuestra propia vida, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.

¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?

El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende. En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.

La Salud y Las Emociones

¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?

Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.

¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?

De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar. Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.

¿Cómo nos afecta la ira?

La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico…

¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?

La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.

¿La alegría suaviza el ánimo?

Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.

¿Y la tristeza?

La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno.

Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.

¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?

Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.

¡Qué difícil!

Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto.

Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.

¿Cómo prevenir la enfermedad?

Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.

¿Y si aparece la enfermedad?

Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado.

Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más.

Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida.

Cada vez más personas sufren ansiedad.

La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.

¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?

La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el “debería ser”, y no somos ni lo uno ni lo otro.

El estrés es otro de los males de nuestra época.

El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar.
Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico.
Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.

¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?

La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior. Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.

¿Qué es para usted la felicidad?

Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.

Vivir el Presente

¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?

Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.

¿Tan confundidos estamos, en su opinión?

Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.

¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?

El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena.

En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil.

Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama…
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor… pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad.

Pero a veces nos sentimos atados a un amor.

Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego, Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.

¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?

Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.

La clave entonces es amarse a sí mismo.

Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.
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Jorge Carvajal, es médico de la Universidad de Antioquia, pionero de la Medicina Bioenergética en Hispanoamérica y creador de la Sintergética. Es el creador de ViaVida, sociedad destinada a la investigación, la asistencia y la docencia, que constituye la plataforma para la expansión mundial de esta nueva forma de ver la medicina. Entre sus publicaciones, destacan Contextos de Sintergética y Láser y Sintergética, dirigidos a médicos; Por los caminos de la Bioenergética, Por los Senderos del Alma y sus recopilaciones de poemas El fuego del Amor y Agua y Cielo en el Sendero.

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miércoles, 23 de febrero de 2011

LOS PENSAMIENTOS Y LAS PALABRAS

Mario Alonso Puig, Cirujano y Conferencista: “Un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas”.

ENTRENAR

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.

“Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

-¿Psiconeuroinmunobiología?

-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

-¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

-¿Qué tipo de cambios?

-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

-¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

-Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.

-Más recursos

-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

-¿Seguro que no exagera?

-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

-Deme alguna pista.

-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

-Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste, persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

MARIO ALONSO PUIG: Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera Líder (Empresa Activa)

Entrevista aparecida en La Vanguardia Digital, de España.

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martes, 22 de febrero de 2011

SECRETOS DEL LENGUAJE CORPORAL

93% de lo que comunicamos es no-verbal.

Micro-expresiones: gestos, tonos de voz, postura, muecas, miradas, cómo se mueve el cuerpo de alguien, etc.
Señales de Poder: los ejemplos más resaltantes los tenemos entre los presidentes o mandatarios de las naciones.
Juegos de cortesía.
En el mundo oriental, quien cruza la puerta primero tiene un gran significado. El que pasa al último e invita pasar a los demás es el que lleva el mando y tiene el poder.
En occidente, dejar pasar al otro no tiene importancia, es un gesto de amabilidad.
Arafat se niega a pasar antes que Barak, por lo que toma su brazo y le dice que no con el dedo.
Barak lo usa como oportunidad, como en un combate, para girar...
y ponerse detrás de Arafat.
Uno esperaría que Tony Blair fuese muy territorial.
El entonces presidente George Bush asiente con la cabeza y comienzan a entrar.
Bush pone su mano sobre la espalda de Blair para palmearlo. No lo empuja.
El Presidente quiere dejar en claro que él está a cargo.
El Cuerpo: quien pone la mano encima del otro tiene el mando.
Vemos la foto de Nixon estrechando manos con Elvis Presley.
El gesto clásico de tomar al otro por el codo para demostrar poder.
Bush, consciente de que Vladimir Putin estaba en la mejor posición para que en la foto salga su mano dominando a la de él, pone su hombro contra Putin para que su brazo izquierdo bloquee el apretón de manos de Putin por encima de la de él.
Luego pone su mano tras la espalda de Putin para empujarlo a él y guiarlo hacia el iinterior.
Franklin D. Roosevelt: Sentado y despreocupado.
Churchill, Roosevelt y Stalin: vemos a tres hombres poderosos queriendo dominar.
Churchill utiliza su gorro para cubrir sus partes privadas.
Nixon a la defensiva
Ahí vemos a Nixon parado con las manos tras la espalda.
Lo cual indica que no tiene nada que ocultar.
Y está diciendo: "Aquí vamos, puedo hacerlo".
Una técnica que se utiliza para saber si algo no concuerda del todo se denomina "Normalización". Consiste en preguntarse: ¿Es esto normal? ¿Es esto lo que haría cualquier persona en esta situación?
Cuando una persona está tranquila y no tiene nada que ocultar, se expresa en forma relajada. Cuando la persona se irrita es porque hay algo que desea ocultar, hay algo que no le está resultando o no está siendo sincera del todo.
Si la gente puede ver tus ojos, puede ver tu alma.
Britney Spears se pone gafas oscuras sea de noche o de día, no importa.
Paris Hilton saliendo de prisión: "Soy una niña buena".
Ella sabe que debe demostrar haber aprendido la lección.
Paris Hilton, a la salida de la cárcel, cruza las manos al frente como una niña buena.
Cuando George Bush intentaba abrir una puerta dos veces y no se abría. Se le ocurrió reaccionar como un tipo normal diciendo: "y yo que pensaba escaparme de la reunión rápidamente", y retrocedió para salir por otra puerta, como un niño al que han pillado haciendo algo ridículo.
El ex-presidente George Bush muchas veces ha quedado en ridículo.
La IMAGEN es todo, especialmente en las elecciones presidenciales.
El entonces candidato a la Presidencia de Estados Unidos, John F. Kennedy, aceptó que le pusieran maquillaje antes de su debate con Nixon por televisión. Allí se vio la influencia de la imagen y el lenguaje no verbal en los electores.
Mientras tanto, Richard Nixon, se opuso a ser maquillado y se le veía el sudor ante cámaras. Según las encuestas, Nixon había ganado el debate entre las personas que lo escucharon por la radio, mas perdió el debate entre las personas que lo vieron por la televisión.
Gestos Aprendidos, como los de Hillary Clinton, quien había recurrido a un coach o asesor en lenguaje no verbal. Se notaba la diferencia haciendo la comparación entre los videos de cuando recién fue elegido su esposo y ella era simplemente la Primera Dama, esposa del presidente, y los videos de cuando era candidata a la presidencia. Un ejemplo: en varias ocasiones usaba el dedo índice para apuntar hacia la audiencia sontriendo como si conociera a alguien dentro del público (aun cuando no conociera a ninguno), con lo cual quería transmitir que era una persona muy sociable ya que dentro de tanta gente ella simulaba reconocer a alguien en la multitud, apuntando a cualquiera.
Logrando una venta de auto.
El vendedor que obtuvo la venta se mostraba animado, proactivo, con buen humor, de buen trato con los compradores.
Mientras el otro vendedor perdió la venta debido a su lenguaje corporal: se frotaba las manos.
Es un gesto de consuelo, así que se siente algo incómodo.
No hizo contacto visual con las mujeres compradoras.
Doctorado en gestos.
Bill Clinton: "Estamos juntos y somos similares, Eso es la confianza".
Clinton se expresa desde el corazón y sus palabras guardan concordancia con sus gestos y ademanes.
Para mostrar que están hablando con sinceridad deben asegurarse de que gesticule un segundo antes de decirlo. No después.
Aquí Bill Clinton haciendo una mueca de disgusto cuando un periodista le hizo una pregunta incómoda.
Movimientos de principiante.
La verdad saldrá a la luz: Angelina Jolie y Brad Pitt.
Cuando daban una conferencia sobre el estreno de la película en que actuaban juntos y nadie sabía sobre su nueva relación, Angelina le daba unas miradas a Brad que delataban que había algo más entre ambos.
"Estamos muy entusiasmados. Sabemos que les gustará".
Bill Clinton: "No tuve relaciones sexuales con esa mujer", haciendo referencia a Monica Lewinsky.
En este caso, él gesticula en una dirección y mira en otra. Es una clara señal de que está mintiendo.
Debería ser: "Quiero decirles algo" (mirando de frente) y no "Quiero decirles algo" (mirando hacia otro lado).
"Nunca le pedí a nadie que mintiera, ni una vez, jamás".

La verdad salía a la luz, ya que si lo que decimos no va de acuerdo con lo que pensamos, sentimos y hacemos, puede ser detectado a través del lenguaje corporal, el cual no puede ser ocultado.

Fuente: VH1 Rock Docs

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